Sobre el cielo se coloca una capa de 100 mm de lana aislante para que no escape
el calor de las habitaciones en invierno.
Sobre la lana aislante una
lámina de papel alusatermic que impide el paso de la radiación
solar.
El
aire caliente no se encierra en el entretecho. Es evacuado por las ventilaciones
superiores.